Diseño de folletos: formatos, plegado y estructura
Un folleto transmite más información que un prospecto, pero resulta más tangible que una revista completa. Es precisamente esta posición intermedia la que lo hace tan popular en la comunicación impresa corporativa, ya sea como catálogo de productos, folleto de imagen o folleto informativo en un stand de feria. Precisamente porque ofrece más espacio para el contenido que un folleto, merece la pena planificar minuciosamente todo, desde el formato hasta el tipo de encuadernación, ya desde la fase de concepción.
Definir el formato y la estructura
Al comenzar a elaborar cualquier folleto, hay que decidir el formato y el número de páginas, ya que ambos factores influyen directamente en los costes de producción y en los hábitos de lectura. Los formatos DIN A4 y DIN A5 son los más habituales, ya que se pueden guardar fácilmente en carpetas, fundas o sobres de envío.
Consejo práctico: En los folletos encuadernados, el número de páginas siempre debe ser divisible por cuatro; de lo contrario, en la hoja impresa aparecerán páginas en blanco o que faltan, lo cual solo se detecta en la prueba de impresión.
Además del formato, la estructura es fundamental para la legibilidad: un índice claro, colores recurrentes para los capítulos y un lenguaje visual bien pensado ayudan a presentar de forma clara incluso los contenidos más extensos, tal y como ocurre en la publicación corporativa para revistas de clientes.
- DIN A4 o A5 como formato estándar
- Número de páginas divisible por cuatro
- Utilizar los colores de los capítulos para orientarse
- Índice cuando hay varias páginas
Resumen de los pliegues y los tipos de encuadernación
No todos los folletos se encuadernan; muchos se publican como hojas sueltas plegadas. El pliegue enrollado superpone tres secciones, mientras que el pliegue en zigzag las pliega alternativamente hacia delante y hacia atrás, lo que permite que ambas caras queden visibles por igual. En cambio, para contenidos más extensos se utilizan tipos de encuadernación como la cosida o la encuadernación adhesiva, que mantienen unidas de forma estable un mayor número de páginas. Quien se haya familiarizado en general con los
- Pliegue enrollado para trajes clásicos de tres piezas
- Plegado en zigzag para que se vea por ambos lados
- Encuadernación con costura trasera hasta unas 60 páginas
- Encuadernación adhesiva para folletos más gruesos
Un diseño acorde con la marca
Un folleto suele ser el primer punto de contacto impreso con una marca, por lo que la tipografía, la paleta de colores y el lenguaje visual deben seguir de forma coherente la guía de estilo general. La elección del papel también contribuye al efecto, ya que un papel de cubierta de alta calidad transmite una percepción de valor muy diferente a la del papel estándar fino. Quien esté planificando un folleto para una feria debe tener en cuenta, además, que a menudo se percibe junto a roll-ups y expositores de stand, tal y como se describe en el artículo sobre
- Utilizar la guía de estilo como marco de diseño
- Papel de cubierta de alta calidad para un aspecto elegante
- Tener en cuenta la interacción con el material de la feria
- Navegación intuitiva por las páginas
Preparación para la impresión de folletos
Antes de que un folleto se envíe realmente a imprenta, conviene realizar una última revisión técnica del archivo. Esto incluye comprobar que el orden de las páginas y la orientación estén configurados correctamente para el método de encuadernación elegido, ya que, de lo contrario, en algunos tipos de plegado, el anverso y el reverso podrían solaparse entre sí. También conviene comprobar la resolución de las imágenes y el modo de color antes de entregar el archivo, para evitar sorpresas desagradables en la prueba de impresión. Si además se quiere ofrecer el folleto en formato digital, lo ideal es planificar desde el principio dos variantes del archivo, ya que las versiones impresa y para pantalla tienen requisitos diferentes en cuanto a resolución y espacio de color.
- Organizar el orden de las páginas de acuerdo con el proceso de encuadernación
- Comprueba la resolución y el modo de color antes de entregar el trabajo
- Planificar por separado las versiones digital e impresa
- Comprobar la prueba de impresión antes de la producción en serie

Errores habituales en los proyectos de folletos
Muchos de los problemas que surgen con los folletos no se deben al diseño en sí, sino a la planificación previa: el número de páginas y el formato se fijan antes incluso de que se sepa con certeza cuánto contenido se necesita realmente. El resultado son páginas sobrecargadas o con mucho espacio en blanco, porque el contenido no se ajusta a la estructura elegida previamente. Además, el tipo de encuadernación a veces se decide justo antes de la impresión, aunque ya influye en los márgenes y la distribución de las páginas durante la maquetación.
Otro error habitual es la falta de coherencia en el lenguaje visual a lo largo de las páginas, cuando se recopila material gráfico de distintas fuentes sin un proceso de edición posterior común.
- No fijar el número de páginas hasta que se haya planificado el contenido
- Incorporar el tipo de encuadernación en una fase temprana del diseño
- Unificar el lenguaje visual en todas las páginas
- Utilizar el espacio en blanco de forma deliberada, en lugar de dejarlo al azar
Folleto como parte de una estrategia de impresión más amplia
Un folleto por sí solo suele desplegar todo su potencial solo cuando se combina con otros materiales. Quien utiliza los folletos como parte integrante de una
La cuestión de cómo enviar un folleto de forma técnicamente correcta al realizar un pedido a una imprenta online también forma parte de este contexto más amplio, sobre todo cuando se producen varias variantes del folleto al mismo tiempo.
- Planificar con antelación la tirada y el canal de distribución
- Planificar con antelación el ciclo de actualización
- Comprobar los requisitos técnicos de la imprenta
- Producir varias variantes de forma coordinada
Si se definen el formato, el tipo de encuadernación y la elección del papel ya en la fase de concepción, junto con todas las partes implicadas, se reduce considerablemente el número de rondas de correcciones entre el primer borrador y el folleto impreso final. Precisamente cuando hay varias rondas de coordinación, una decisión clara y plasmada por escrito resulta más provechosa que un compromiso acordado verbalmente, del que luego cada uno tiene un recuerdo diferente.

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